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sábado, 25 de julio de 2026

"AÑO 1925, SOBRE LA SITUACIÓN Y LA VIDA DE LOS PESCADORES; TEXTOS DE ALFREDO SARALEGUI FUNDADOR DEL INSTITUTO SOCIAL DE LA MARINA DE ESPAÑA".

GENTES, COSTUMBRES, TRADICIONES, HISTORIAS, FOLCLORE, PATRIMONIOS Y PAISAJES DE LAS PROVINCIAS MARÍTIMAS DE ESPAÑA:

(Proyecto): DATOS PARA LA HISTORIA DE LOS PÓSITOS DE PESCADORES DE TORRENOSTRA.

(Proyecto): DATOS PARA LA HISTORIA DEL MUNICIPIO DE TORREBLANCA-TORRENOSTRA.

"CRÓNICA HISTÓRICA, AÑO 1925, SOBRE LA SITUACIÓN Y LA VIDA DE LOS PESCADORES; CONFERENCIA DE ALFREDO SARALEGUI FUNDADOR DEL INSTITUTO SOCIAL DE LA MARINA".

- Escribe: JUAN EMILIO PRADES BEL ("Las historias escritas que me acompañan, me ayudan a pensar, a imaginar, a vivir, y a experimentar un mundo de vidas muy diferentes a la mía". J.E.P.B. cronista histórico).

- (En homenaje a mi tierra, a mi país, a sus gentes, a sus memorias y a su historia).  

INTRODUCCIÓN:

EXPOSICIÓN DOCUMENTAL: 

(Documento n.º 1, con fecha del año 1925): 

- AÑO 1925: Conferencia del Excmo. Sr. D. Alfredo Saralegui Casellas, fundador del Instituto Social de la Marina y secretario de la Caja Central de Crédito Marítimo del Ministerio de Marina (institución creada en 1919).

"LA LABOR DE LA CAJA CENTRAL DE CRÉDITO MARÍTIMO":

- El Ministerio de Marina, al crear la Caja Central de Crédito Marítimo y los Pósitos de Pescadores, Marítimos y Marítimo terrestres, que tratan de mejorar la vida de todos los obreros del mar, suprimiendo mediante el establecimiento de la organización adecuada, las explotaciones a que se encuentran sujetos, elevando su nivel cultural, moral y material y por lo tanto el que ocupan en la sociedad, no sólo ha realizado un acto plausible de equidad y justicia, sino que además, al procurarles medios de conseguir legalmente sus anhelos de mejora social, ha realizado y desarrollado una obra de concordia, que ya empieza a dar sus frutos, encauzando previsoramente la resolución de los problemas de la costa, dentro de la paz y el acuerdo más absolutos entre todos los factores que integran el trabajo marítimo y contribuyendo al mismo tiempo al engrandecimiento de la Nación por el desarrollo que con la obra que consideramos se imprima a toda la riqueza de nuestro hermoso litoral. 

"DEL PESCADOR":

- Dedicada esta Asamblea de pesca marítima, tan sólo, al estudio de los asuntos relativos a la industria pesquera, voy a continuar la exposición que he iniciado, del panorama social de los obreros del mar, bosquejando a grandes trozos las características más esenciales de la vida de los pescadores.

- Existen en todo el litoral español unos 136.000 pescadores; suponiendo que cada uno de ellos sostiene a cuatro personas, que es el término medio calculado por familia resultan 544.000 personas que viven directamente de la pesca.

- Los pescadores capturan al año, según las estadísticas, unos 400 millones de kilogramos de toda clase de pesca, cuyo producto aproximado en pesetas es de unos 500 millones.

- De aquí sacamos dos conclusiones, la primera es, que la producción pesquera es muy escasa, dada la extensión de nuestra costa peninsular, 4.000 millas, la importancia pesquera de nuestras islas y lo excepcional de algunas de nuestras posesiones. Teniendo en cuenta que el producto de la venta de la pesca que se divide entre el armador y el tripulante en formas diversas según la región y clase de pesca a que se dedican puede a groso modo y generalizando, admitirse que se reparte entre ellos por mitad, resulta que cada pescador percibiría al año de trabajar todos ellos a la parte un promedio de 1.800 pesetas, o sea, que su jornal será solamente de 4’90 pesetas, segunda de las consecuencias que acabamos de anunciar: Esto en cuanto a los que trabajan a la parte, pues en los que van a jornal que son casi exclusivamente los que tripulan vapores pesqueros de gran porte, el mayor salario que perciben, que es pagado en el Sahara Español, tripulando los veleros que pescan en la costa occidental de África es de 11 pesetas.

- Considerando que las tripulaciones de las embarcaciones pesqueras se embarcan en ellas solamente en la época de determinadas pescas o costeras, durante las cuales es únicamente cuando perciben la expresada remuneración, puede asegurarse que ningún trabajador del país cuenta con ingresos más mezquinos que los pescadores.

- Los campesinos, que son entre los obreros terrestres los que en peor situación se encuentran, obtienen un salario medio muy superior, pues, aunque sea en muchos casos del mismo valor que hemos atribuido al de los pescadores, trabajan en cambio con más normalidad y en aquellas épocas en que el trabajo en el campo escasea, pueden ocuparse en trabajos de la industria, de obras públicas, etc., en los cuales perciben jornales de mucha más cuantía.

- En cambio el pescador de varias regiones de España, es tan solo pescador y no hay medio de emplearlo en otro oficio. Agrava la situación de este obrero marítimo aún más que lo escaso de la retribución que según vemos obtienen del ejercicio de su industria, su imprevisión extrema, pues en los días de grandes pescas, en los cuales la parte que les corresponde es de importancia, la gastan con prodigalidad no guardando nada para los otros días tristes, en que la pesca ha sido nula o en que los temporales les impiden ir al mar durante días y a veces meses.

- Tal como está la vida y considerando que el valor de los artículos de consumo se elevó en proporción desmesurada, nadie puede comprender cómo se sostiene una familia por lo menos de seis personas, los pescadores cumplen bien con el precepto bíblico “creced y multiplicaos”, con ese mísero jornal, problema cuya favorable resolución sólo se explica, teniendo en cuenta que la mayoría de los pescadores llevan a sus casas cantidades mayores o menores de la pesca capturada, que sirven de base al alimento de sus familias.

- El cuadro que acabamos de bosquejar, no es tan sólo aplicable a los obreros pescadores, sino que en él pueden comprenderse también los armadores de la mayoría de las embarcaciones de pesca, que no disponen sino excepcionalmente, de más bienes, que de aquellos necesarios para dedicarse al ejercicio de la industria pesquera.

- ¿Cómo es que teniendo tan mísera retribución los pescadores, pagamos los consumidores a tan elevado precio los productos de la pesca por ellos capturada?

- No creo hacer ningún descubrimiento importante, atribuyéndolo a la existencia de cinco intermediarios en las transacciones a que da lugar la venta de la pesca. Esos intermediarios son los llamados, subastador, vendedor o barraquero, remitente, consignatario, asentador y pescadero. Su intervención en la venta de los productos de la pesca puede decirse que próximamente dobla su valor. De ellos, el primero, el subastador, tiene grandísima influencia entre los pescadores, los cuales a pesar de que el industrial que consideramos percibe por su trabajo una cantidad importante, producto del descuento que hace del dos al seis por ciento, según los puertos, del valor en venta de la pesca que subasta, no se atreven a desprenderse de él, por temor de que al desaparecer, no encuentren los productos que capturaron una venta tan fácil; no puedan percibir como a muchos de ellos acontece actualmente, el valor de la venta, inmediatamente de verificarse, a causa de que los compradores del pescado no pagan en su mayoría al contado y además por los préstamos que de ellos a veces obtienen.

- El subastador, por ese ascendente que tiene sobre los pescadores, que en los pueblos pequeños de la costa son mayoría, cuenta en todos ellos con un gran poder ejerciendo en muchos de cacique supremo o secundario de la localidad más lo primero que lo segundo.

- Se ha dado el caso en un puerto de la costa mediterránea de que el único subastador que existía en él, era al mismo tiempo el único proveedor de artes de pesca, dueño de taberna, Presidente de la Sociedad de Pescadores y por ocupar este cargo, administraba las cuotas que los pescadores pagaban para el sostenimiento y mejora de la única ensenada en que pueden encontrar refugio sus embarcaciones razón por la cual en cierto modo dependía de él la utilización de ese refugio por los pescadores.

- Como es fácil comprender, la organización del Pósito en ese puerto, luchó con grandes obstáculos, pero en la actualidad la asociación funciona normalmente; consiguiendo cada vez mayor número de adeptos que en esa forma se hacen independientes del cacique.

- Además de los intermedios que acabamos de mencionar, existen como es natural, el que les facilita los artes y demás utensilios pesca, que en gran número de casos coincide con el subastador y aparte de su profesión, el comerciante que les vende los víveres que necesitan, tanto para sus familias como los que precisan durante el ejercicio de la pesca. Ya veremos más adelante cómo la Caja Central de Crédito Marítimo, va poco a poco consiguiendo que la venta de todos los artículos necesarios para la vida de los pescadores, beneficien directamente a éstos y a sus Pósitos.

- Los pescadores, como en general podemos decir, aunque en menor grado de todos los hombres del mar, se hallan dominados por el vicio de la bebida. Aunque no como justificación de la extensión e intensidad que aquél alcanza entre los obreros de que nos ocupamos, debe servir de excusa para dulcificar el juicio que podamos emitir en relación con él, la consideración de que, la vida profesional de estos obreros se halla llena de peligros y fatigas, teniendo momentos de gran trabajo físico y otros de una monotonía aplastante, vida en la cual se hallan sujetos a las inclemencias del tiempo y a los peligros de los elementos desencadenados, lo que explica el que a bordo traten con el alcohol de dar algo de calor para sus cuerpos, y que en tierra como compensación al frío, fatigas y aburrimiento pasados en el mar, busquen también con aquel, algo de olvido y de alegría, aunque sea ficticia, para sus espíritus.

- Para dar idea de lo arraigado que se halla este vicio entre los pescadores, voy a citar algunos hechos recogidos por D. Benigno Rodríguez en su notable "Diccionario de Artes de Pesca de España y sus posesiones" (publicado en 1923): 

- En un puerto de 1.150 pescadores, existen 126 establecimientos destinados a satisfacer ese vicio en los que se vendieron en un solo año, casi exclusivamente para ellos, 600.000 litros de vino común; y 23.000 litros de anisado ron, coñac y caña. 

- Quince puertos del Norte de España con 2.800 pescadores, consumieron 1.700.000 litros de bebidas. 

- Un puerto para 500 pescadores tiene 65 tabernas; otro con sólo 6 pescadores, 8 tabernas; otro con 129 pescadores, 22 tabernas y tres cafés; otro con 40 pescadores, 24 tabernas; otro para 200 pescadores, 25 tabernas.

- Claro está que tan deplorable cuadro no es aplicable a todo nuestro litoral, siendo dignísima la excepción, en el vicio que a los pescadores atribuimos, algunas pequeñas porciones de él.

- Si el jornal les permitiese alimentarse bien, los excesos en la bebida serían graves desde luego, pero no causarían los enormes destrozos que produce el alcoholismo, por poderse decir que la base de su alimentación es el alcohol. 

- De aquí que el alcoholismo, la tuberculosis y otros males consecuencias de aquel, hagan presa en ellos y que sus hijos nazcan con las taras de tan funestas dolencias. 

- Ese vicio profundamente arraigado entre la clase pescadora, unido a su incultura, tan extrema, que puede considerarse que sólo un 40 por 100 de ella sabe leer y escribir; al escaso jornal que ganan y a la imprevisión que rige todos los actos de su vida, hacen del pescador una fácil presa para todas aquellas personas acostumbradas a vivir fácilmente a costa de su trabajo. (Alfredo Saralegui Casellas, secretario de la Caja Central de Crédito Marítimo del Ministerio de Marina de España).

ADDENDA, ADICIONES Y COMPLEMENTOS SOBRE LAS TEMÁTICAS Y MOTIVOS REFERIDOS EN EL ARTÍCULO. (POR JUAN EMILIO PRADES):

BIBLIOGRAFIA, WEBGRAFÍA Y FUENTES DOCUMENTALES:

ARCHIVO FOTO-IMAGEN: 

Imágenes cedidas por J. E. Prades Bel.

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