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martes, 12 de diciembre de 2017

SUBMARINO PIRATA

GENTES, COSTUMBRES, TRADICIONES, HISTORIAS, PATRIMONIOS Y PAISAJES MEDITERRÁNEOS DEL GOLFO DE VALENCIA:
U-Boot, 1917. WWI
ACCIONES DE UN SUBMARINO PIRATA FRENTE A TORRENOSTRA (1917, WWI)
JUAN E. PRADES BEL
   Este artículo pretende recuperar la memoria y poner en valor esta historia del mar, el rastro de unos hechos, la identidad, la relación, los pasajes y acontecimientos ocurridos en las cercanias de la costa castellonense, el vecindario de los pueblos costeros fueron testimonios directos pasivos de lo vivido en estas aguas del Golfo de Valencia durante la Primera Guerra Mundial (1914-1918). 
U-Boot, 1917. WWI
   En la primera Guerra Mundial las aguas territoriales españolas estaban declaradas aguas neutrales por debajo de las tres millas náuticas frente a la costa, lo que obligaba a los buques mercantes de las potencias en conflicto, a navegar muy pegados a la costa española para protegerse de la guerra naval, refugiándose los buques dentro de las aguas jurisdiccionales neutrales españolas que eran un área de protección de no agresión dentro de las tres millas náuticas, distancia respetada por las potencias enfrentadas. Las aguas del Golfo de Valencia fueron durante los años que duró la primera Guerra Mundial, un lugar de paso obligado para la navegación aliada, que suministraba por vía marítima la logística de suministros básicos para los países aliados (carbón, hierro, acero, alimentos, combustibles,...). Atentos a este flujo naval de navíos mercantes cargados con contingentes de material logístico para los países aliados, los submarinos alemanes U-Boot de las Potencias Centrales enarbolados bajo bandera austriaca acechaban escondidos en estas aguas a los convoyes de vapores, esperando su oportunidad para interceptar, golpear y hundir aquellos transportes navales, y poder dañar así las economías enemigas de los aliados. Los submarinos austriacos que patrullaban por estas aguas estaban muy lejos de sus bases y tenian que suministrarse su intendencia y
Torrenostra
avituallamiento improvisados sobre la marcha (alimentos envasados y frescos, combustible y munición). La necesidad de procurarse recursos vitales para proseguir su patrulla y no caer en manos enemigas, obligó a uno de estos buques sumergibles a aproximarse
a la costa de Torrenostra, y a protagonizar un acontecimiento de retención y secuestro en el mar, unos hechos que un corresponsal llamado Yañez los hizo públicos en una crónica de opinión, que paso a describir textualmente a continuación (sic): EL PAÍS DIARIO REPUBLICANO. Nº 10835 Año XXXI. Viernes 25 de mayo de 1917, pag.1: “VIOLACIONES DE LA NEUTRALIDAD EN NUESTRAS AGUAS. Muchas veces hemos censurado que el Gobierno consienta el desprecio de los alemanes á la soberanía de España en sus aguas jurisdiccionales. Sistemática y cómodamente se ha negado tal agravio. Viene á probarlo la misma Alemania en su muy satisfactoria explicación que da sobre el hundimiento del barco noruego “Terdit” en aguas de España. Reconoce Alemania que en aguas de España no se puede hundir barcos. Perfectamente. Está bien. Otros, como un barco portugués, creemos que lo hundió un submarino alemán en la misma costa cantábrica, en aguas españolas. Otro agravio todavía peor es este que refiere un concienzudo periodista de Castellón en los siguientes términos: “Unos pescadores de Torreblanca dicen que hace días navegaban entre Oropesa y las islas Columbretes dos barcas de las matriculas de Benicarló y Peñiscola. Encontrábanse frente á Torreblanca, y los pescadores comían; en el interior de las barcas, habiendo dejado un grumete sobre la cubierta de una de ellas. Apareció de pronto un submarino, el grumete sufrió tan fuerte impresión que después de lanzar un grito de espanto cayó sin sentido. Al oír el grito, subieron los marineros á cubierta y vieron junto á ellos al submarino. Un oficial obligó á los patrones de las barcas á que subieran al buque pirata. Después exigió á los demás pescadores que adquiriesen víveres y latas de gasolina y las llevaran al submarino. Como opusieran alguna resistencia, el oficial germano les impuso silencio, advirtiéndoles que los dos patrones quedaban en rehenes y no serían puestos en libertad como los demás pescadores no volvieran con lo solicitado. Para comprar los víveres y la gasolina les entregaron 500 pesetas en moneda española. Cuando regresaron con los artículos pedidos les dieron los piratas 100 pesetas en moneda
Playa de Torrenostra, 2017
española. El grumete fué asistido por el médico del submarino, quien le dio determinada cantidad, también moneda española”. Hoy visité el poblado de Torrenostra, para cerciorarme de cuanto dejo comunicado. Me enteré de todo con gran minuciosidad de detalles. Los tripulantes de las barcas ocultan sus nombres. Otros marineros me han dicho que los submarinos salen frecuentemente en nuestras aguas y compran pescado, que pagan espléndidamente.

YAÑEZ. Hay aquí la agresión, la falta de respeto á nuestra jurisdicción y el secuestro de dos españoles. La vigilancia que ejercerán barcos de guerra es una medida muy plausible pero debe ser completada con la vigilancia por tierra de las costas y poblaciones cercanas.”
 (Continuará)

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